Relato: Las pantaletas de María





Relato: Las pantaletas de María

Me confieso totalmente fetichista de la ropa interior
femenina y en especial de las pantaletas, especialmente de las muy sexis,
coquetas y atrevidas, no importa el modelo, color o talla, la única condición es
que hayan sido usadas por una mujer y si ésta es cachonda mas apreciadas son
para mí.



Soy varón joven de 20 años de edad, vivo con mis padres y una
hermana de 22 años, se llama María. Vivimos en un edificio de departamentos
ubicado al sur de la capital de México, mi querido país, en ese departamento
hemos vivido toda la vida, ahí nacimos mi hermana y yo, aunque mis padres, al
inicio de su matrimonio, han tenido otros domicilios. El edificio se compone de
10 departamentos y puedo asegurar que tengo cuando menos una pantaleta de cada
una de las vecinas del inmueble, incluso de quienes ya no viven aquí por haberse
cambiado de domicilio, excepto de las muy grandes de edad o quienes no usan
lencería medianamente provocativa.



El gusto por la lencería me nació a temprana edad, a los doce
años, ya que como cualquier chico que esta saliendo de la niñez e iniciando la
adolescencia practicaba la masturbación motivado con imágenes de mujeres que
aparecían desnudas en revistas que ocasionalmente pasaban por mis manos a
préstamo de algunos amigos de la escuela o bien que yo compraba en cualquier
puesto de periódicos, sin embargo me atraía y excitaban mas las que aparecían
vistiendo ropa intima, en actitud de bajarse las pantaletas o bien con ellas
bajadas. La simple palabra "pantaletas" me excitaba imaginándolas como las había
visto en esas revistas que he mencionado, incluso me fascinaba, y aun me
encanta, ver los catálogos de ropa donde tenían sección de lencería y que
llevaban a casa mi hermana o mi mama. Creo que desde entonces me volví
fetichista de las pantaletas femeninas.



Cuando estuve seguro de mi preferencia por esta excitante
inclinación de placer sexual de fetichismo por las pantaletas fue un par de años
después, un día que mi hermana lavó la ropa intima que había usado en la semana
y por estar lloviendo la tendió en el baño para su secado, entre otras prendas
había siete pantaletas tipo bikini de distintos colores y modelos, sin saber lo
que me esperaba entre al baño a orinar y me encontré con tan agradable
espectáculo, no podía apartar la vista de aquellas prendas que aunque he de
confesar no extremadamente sexys o atrevidas me parecían de lo mas cachondo, en
aquel momento mas que pensar en el cuerpo de mi hermana vistiendo esos
calzoncitos eran las propias braguitas las que me llamaban poderosamente la
atención y me mantenían "lelo" mirándolas, no me dì cuenta en que momento ya
tenia el miembro muy parado queriendo masturbarme, supere el temor y me anime a
tocarlas, eran suaves de material fino en diseños discretos, pero en estilo
bikini y los olancitos que rodeaban el resorte de las piernas me provocaban
superlativamente de tal forma que termine por hacerme una suculenta "chaqueta"
sin despegar la mirada de aquellas pantaletitas que tanto me excitaban.



A partir de ese día se creó en mí una apasionante obsesión
por las pantaletas femeninas, al ir por la calle veía a cualquier chica e
imaginaba que tipo de pantaletas traería puestas, en ocasiones lograba ver como
se les marcaban las pantaletitas bajo su ropa exterior e inevitablemente se me
paraba la verga, incluso seguía por un buen tramo a la chica para irle viendo el
contorno de sus calzoncitos, había días en que me gustaba, aun lo hago, ir a los
centros comerciales exclusivamente a ver a las chicas que se les marcan las
pantaletas y tratar de adivinar de que color serian y si lograba verle los
calzoncitos a alguna al sentarse o al bajarse de algún auto o por cualquier
medio, le dedicaba la masturbación del día.



Recordando el día en que mi hermana tendió sus pantaletas en
el baño, se me ocurrió que en la azotea del edificio podría tener un gran
espectáculo viendo las pantaletas de las vecinas y saber que estilo usaban,
estarían perfectamente identificadas en virtud de que las jaulas para tendido de
ropa están numeradas por departamento. Pasando de las palabras a los hechos ese
mismo día subí a la azotea para deleitarme viendo las pantaletas de las vecinas,
recuerdo que las primeras que vi fueron las de la chava del Depto. 2, se llama
Amparo, ha de tener unos 25 años, eran unas pantaletas negras del tipo
convencional pero por la parte delantera llena de encajes semi trasparentes,
otras amarillas del mismo tipo y otras beige con olanes de encaje en los
resortes. Ese día solo ella había lavado pantaletas pero no fue obstáculo para
masturbarme viendo sus bragas.



Pensé que el mejor día para ver el excitante espectáculo
seria el sábado que es cuando la gente no va a la escuela o al trabajo y lo
dedican a labores del hogar como lo es el lavado de ropa y efectivamente el
sábado siguiente varias de las jaulas de tendido tenían ropa y en la mayoría de
ellas había pantaletas, así que con la verga bien parada empecé a clasificar a
las propietarias, llevándome muy agradables sorpresas de vecinas que aunque
vestían exteriormente de forma muy conservadora su lencería era de lo mas
atrevido y excitante, así como otras vecinitas que no había necesidad de
adivinar que les encantaba la lencería sexy por su forma de vestir exteriormente
y de cómo se les marcaba bajo su vestimenta y tan solo lo estaba reafirmando, me
sentí afortunado ya que la mayoría de las vecinas usaban lencería coqueta como
la que a mí me excita y termine por masturbarme ante tan provocativa exhibición.



No había duda de mi preferencia fetichista por las pantaletas
de mujer, sin embargo lo que no me dejo lugar a la menor indecisión fue el día
que fui de visita a la casa de un amigo, éste vivía con sus padres y su hermana
un año mayor que nosotros, durante la visita me dieron ganas de entrar al baño,
para lo cual pedí permiso y al estar orinando me dì cuenta que ahí estaba la
cesta de la ropa sucia, no pude contener el impulso de abrirla y ver que es lo
que estaba dentro, lo primero que encontré fueron las pantaletas de la hermana,
cuyo nombre no recuerdo, solo le decían "la chata", eran una pantaletitas tipo
bikini negras diminutas, no me explico como podía caber el hermoso cuerpo de "La
Chata" en tan pequeñísimos calzoncitos, enseguida imagine que eran los que había
usado el día anterior, los olfatee y el aroma de la vagina de la chica me
embelesó de tal manera que decidí robármelas poniéndolas en mi pene, era la
primera vez que robaba unas pantaletas, me excito de tal manera que no podía
hacer que la verga perdiera la erección que había adquirido con tal hecho y me
daba miedo que mi amigo se diera cuenta de lo parado de mi pito y en
consecuencia del hurto que había realizado, al mismo tiempo me puse nervioso al
grado supremo, me temblaba todo el cuerpo, por lo que decidí retirarme de manera
repentina. Aun por el camino sentía temor y mí mente se llenaba de ideas en
cuanto que al descubrir la falta de las braguitas enseguida sabrían que había
sido yo quien las robó. Ya en casa fui al baño y ahí las estuve observando hasta
la admiración, incluso encontré un par de vellos pubicos, las olfatee, acaricie,
bese y lamí para terminar masturbandome frotando mi pene con ellas.



Durante todo el día y los subsecuentes, la posesión de tan
estimulante prenda intima no se apartaba de mi mente y constantemente iba a
donde las tenia escondidas para examinarlas, acariciarlas, olfatearlas y
besarlas sin dar crédito aún que en ellas cupiera el cuerpo voluptuoso de "La
Chata", que dicho sea de paso estaba super buenota y tenia fama de muy cachonda.



Una mañana que, como de costumbre, desperté caliente, saque
las pantaletitas y en un impulso irrefrenable me las puse para ver como me
quedaban a mí, me ajustaban a la perfección, seguía sin entender como era que
tan diminuta prenda le quedaran a la hermana de mi amigo, decidí ponérmelas todo
el día bajo mis calzoncillos normales, era muy excitante sentir en mi cuerpo la
fina tela de aquella delicada prenda intima que hacia apenas un corto tiempo
habían estado en el cuerpo de una mujer cubriendo sus partes más intimas, el
roce de mi cuerpo con la delicada tela de las pantaletitas me llenaban de
lujuria y me mantenían con el pene erecto la mayor parte del día, era una
sensación difícil de describir pero de lo mas sensual, esa noche al acostarme
decidí quitarme la trusa y dormir solo cubierto con tan deliciosa pieza de
lencería, fue de lo mas cachondo. Nunca habría imaginado que a partir de ese día
el uso de pantaletas femeninas sería de lo mas común y excitante en mi
vestimenta diaria.



Al día siguiente lo primero que hice fue masturbarme con las
deliciosas pantaletas de "La Chata" y que ahora eran mías y solo para mí. Ese
día, para mi buena suerte, cuando entre al baño para ducharme lo primero que vi
en el cesto de la ropa sucia fueron las pantaletas que había usado el día
anterior Mary, mi hermana, eran una pantaletitas tipo bikini de color azul
eléctrico con encajes blancos en los resortes de las piernas y un coqueto moñito
blanco al centro de la parte superior delantera, eran pequeñitas de un material
ajustable que podían ser de cualquier talla, no pude resistirme a tocarlas,
olfatearlas aspirando el aroma intimo de mi hermana y pasar la suavidad de la
tela por mis mejillas. Mientras me duchaba no dejaba de pensar en ellas, por
momento me animaba a tomarlas y usarlas durante el día y en otros prefería no
arriesgarme a ser descubierto en mi propia familia.



Al salir del baño comprobé que mi hermana ya se había ido a
la escuela y solo estaba mi madre, así que dejándome llevar por mis impulsos
eróticos fui hasta el baño y tome el bikinito, lo lleve hasta mi recamara y sin
meditarlo me lo puse, esta vez no use calzoncillos sino solo las pantaletitas
sucias de Mary bajo mi pantalón, la sensación de los diminutos calzoncitos de mi
hermana en contacto con mi piel me mantenían en un estado de cachondez
indescriptible, la verga se me ponía erecta a cada momento y tenia unas enormes
ganas de masturbarme pero prefería seguir gozando de tan tremenda excitación. En
varias ocasiones durante el día pense en robármelas para disponer de ellas a mi
antojo, pero decidí que no era conveniente arriesgarme, además que las podría
seguir usando las veces que quisiera y con el aroma intimo de Mary.



Cuando la noche llegó, en la soledad de mi cuarto, me estuve
mirando en el espejo deleitándome al ver como me quedaban los diminutos
calzoncitos y termine por masturbarme frotando mi pene con ellos y una vez que
me vine, sigilosamente fui al baño y deje las pantaletas de mi hermana en donde
las había tomado, imaginando ya desde entonces cuales pantaletas traería puestas
ese día y que a la mañana siguiente podría usar yo.



Pasaron varias semanas en las mismas circunstancias, usando
las pantaletitas que mi hermana había usado el día anterior, sin dejar de subir
a la azotea para mirar las pantaletas de las vecinas y masturbandome con tan
excelente exhibición de la mas variada y excitante lencería. Cada día que pasaba
estaba mas convencido que no había nada más provocativo que una coquetas
pantaletitas femeninas y el fetichismo por estas excitantes prendas intimas se
iba fortaleciendo mas en mí.



En una ocasión mi madre me pidió que la llevara en el auto a
visitar a una amiga que se llama Sara de edad ya madura pero de un cuerpo
excelente, la cual tiene una hija de unos 25 años de nombre Yolanda que esta aun
mejor de cuerpo que su señora madre, estuvimos en su casa durante toda la tarde
escuchando su platica que a mí no me interesaba en lo mas mínimo, pero lo
trascendente fue cuando me dieron ganas de ir al baño a orinar, lo primero que
se puso en mi camino fue la cesta de la ropa sucia y ni tardo ni perezoso me
aboque a revisarlo, entre varias piezas de lencería destacaban un par de
pantaletas del tipo convencional, de talle bajo, totalmente transparentes, se
podría leer un libro a través de ellas, eran una de color azul cielo y la otra
blanca, en seguida me "enamore" de ellas y aunque había varias más, decidí que
me robaría ambas, eran las mas excitantes que habían pasado por mis manos, su
transparencia total me aprecian de lo mas cachondo y sobra decir que mi verga
estaba a su máximo de erección, con velocidad inusitada me quite el pantalón y
me las puse encimadas ambas en la que ya traía de mi hermana ya que se me
ocurrió que no habría lugar mas seguro para que no me las pudieran descubrir. El
nerviosismo hizo presa de mí tal y como la vez primera en que me robe las de "La
chata", era apenas la segunda vez que robaba una sensuales pantaletas, así que
empecé a presionar a mi madre para que nos fuéramos y después de un rato así lo
hicimos.



A partir de entonces me hice adicto a robarme las pantaletas
sucias que podía, ya fuera en las casas de las amigas de mi hermana, las de las
hermanas o madres de mis amigos, de las novias que tuve y de sus hermanas,
independientemente de que algunas de ellas me las regalaban por su propia
voluntad, de amigas o casas que visitaba en compañía de mi madre, en fin en
cualquier oportunidad que tuviera.



Ante la imposibilidad de robar pantaletas sucias de la
mayoría de mis vecinas, inicie a robármelas de las jaulas de tendido de la
azotea del edificio aunque estuvieran lavadas pero con la certidumbre de que
habían estado en las partes intimas de ellas. Las primeras que me robe de la
azotea fueron de unas vecinas que por cierto ya no viven aquí, sus nombres son
Hilda y Malù, tendrían unos 23 y 21 años respectivamente, les robe varios
bikinis de diferentes colores y estilos.



De ahí en delante empecé a robarme las pantaletas de todas
las vecinas, algunas más sexys que otras, de alguna solo una y de otras varias,
pero puedo decir que tengo pantaletas de todas ellas, pero las que más me
excitaban y que dieron paso a cosas mas extremas en mi pasión por las
pantaletitas femeninas fueron las de "la señorita Lucina", era una dama de
aproximadamente 30 años que se hacia llamar "señorita", su vestimenta exterior
no era muy provocativa pero su ropa intima era sorprendentemente sensual,
coqueta y atrevida, es la lencería mas sexy que he visto en este edificio. Ahora
ya no vive aquí, pero guardo los más candentes recuerdos de Lucina y por
supuesto varias de sus pantaletitas.



El primer día que supe de las pantaletas de Lucina fue un día
que mi hermana subió a tender su ropa a la azotea y bajo muy entusiasmada
platicándole a mi madre que en la jaula de tendido de la "señorita" había visto
la lencería de ésta y que era pequeñita y super atractiva, que parecía ropa de
muñequita por su tamaño, colores, encajes y transparencia.



Al escuchar lo anterior mi impulso por subir a la azotea para
ver tal espectáculo fue irrefrenable, al llegar a la jaula de secado
correspondiente me quede boquiabierto, estaba plagada de lencería de todo tipo,
baby dolls transparentes, brassieres, ligueros, medias, negligés, bodys, etc.,
pero fundamentalmente diminutas pantaletitas tipo tanga llenas de encajes y
transparencias de lo mas excitantes, de todos colores predominando el rojo,
negro, naranja, amarillo y nude. Sentía que la verga me explotaba de la
magnifica erección que me provocaba la excitante exhibición, nunca me hubiera
imaginado el tipo de lencería que acostumbraba la "señorita", sobre todo que
usara liguero que por la cantidad que de esta prenda había, así como medias y la
ausencia de pantimedias, seguro usaría liguero a diario, sin poder refrenarme me
vi precisado a masturbarme ahí mismo y a empezar a pensar como me podría robar
alguna de sus deliciosas pantaletitas ya que la jaula tenia candado.



No pasaron muchos días para que se me ocurriera que con un
alambre con la punta de gancho podría meterlo por entre el enrejado enganchar
las pantaletitas y jalarlas hacia mí, a riesgo de que se rompieran, pero haría
el intento. El siguiente martes, que era el día en que la sirvienta de la
"señorita Lucina" lavaba la ropa, subì a la azotea "armado" del alambre en forma
de gancho y decidido a apropiarme de alguna de las deliciosas pantaletas de mi
sabrosa vecina.



Tal como lo imagine en la respectiva jaula había la lencería
que había usado durante la semana y las pantaletitas más cercanas a la reja de
la jaula eran unas tanguitas de color beige con encajes por el frente rematadas
con un coqueto moñito al centro de la parte superior y totalmente transparentes
por la parte trasera, aunque había algunas aun más excitantes, me decidí por
ésta por estar mas cerca de la reja, metí el alambre y las prendí de él y tire
de ellas con firmeza desprendiéndolas del lazo llevándolas hacia mí, rápidamente
las puse en la bolsa de mi pantalón y baje a mi casa.



Las piernas me temblaban en cada escalón de la escalera que
bajaba, hasta llegar a mi recamara en donde me extasíe observándolas,
acariciando las suavidad de la fina tela con que estaban confeccionadas y
aspirando en ellas buscando algún aroma de las partes intimas de Lucina, eran
diminutas, me imaginaba que poco le taparían a la vecinita, que la mayor parte
de su vello pubico quedaría al descubierto, en caso de que no estuviera depilada
o tuviera escaso el vello, besaba en el puente de las pantaletitas imaginando
que ahí había estado su vagina, sus nalgas, su culo y su vello, en fin fantasee
hasta el cansancio, luego lo mejor, me las probé, me ajustaban a la perfección y
si así me quedaban a mí ya me imaginaba como le quedarían a ella, termine por
masturbarme frotando mi verga con ellas y por supuesto las "estrene" en mi
cuerpo dejándomelas durante el resto del día y todo el día siguiente y por
supuesto en mis planes estaba repetir la "hazaña" todas las veces que pudiera y
así lo hice periódicamente.



En ese tenor pasó tiempo de exquisita excitación
coleccionando pantaletas de todos tipos y diferentes mujeres, tanto sucias como
lavadas y usando casi a diario los calzoncitos que mi hermana había usado el día
anterior.



Entre otras tuve una novia que se llama Isabel, una chica muy
guapa y de buen cuerpo sin llegar a ser excelente, se vestía muy a la moda con
cortisimas minifaldas y pantalones muy ajustados, lo único malo de ella era el
tipo de pantaletas que usaba que eran del tipo convencional nada sensuales.
Aunque era muy cachonda y nos dábamos una manoseadas de órdago a cada momento
que teníamos oportunidad e incluso teníamos relaciones sexuales los fines de
semana, no sabia como decirle que usara pantaletas mas atrevidas, diminutas,
tipo tanga con transparencias, etc., así que lo único que se me ocurrió fue
regalarle algunas a ver si le gustaban y ella sola siguiera comprándose de ese
estilo.



Fui a conocido almacén departamental y superando el
nerviosismo y la gran vergüenza que me daba compre tres pantaletas tipo tanga
muy sexys en los colores que más me excitan, negro, rojo y amarillo,
transparentes en la parte trasera y con encajes por el frente. Al llegar a mi
casa de tan solo verlas y tocarlas ya tenia el pene endurecido a su máximo, me
frote con las tres pantaletitas tratando de impregnarlas de mi deseo lubrico
para cuando Isabel se las pusiera sintiera mis vibraciones calientes, les quite
las etiquetas y las guarde como recuerdo, metí las pantaletitas en una cajita
que envolví cuidadosamente y con un moño rojo remate el "regalito" y esa misma
noche se las regale, insistí en que en ese momento estrenara una de ellas, ella
acepto y me regalo a su vez las que traía puestas, eligió las amarillas y nos
excito tanto la situación que terminamos en un motel dándonos una rica cogida.



El plan dio resultado, pasada una semana de aquel regalito,
ella misma me pidió que la acompañara a comprar algunas otras que fueran de mi
gusto, cosa que hice encantado de la vida.



Al ver el exitoso resultado alcanzado con Isabel, decidí
ponerlo en practica con mi hermana, así que nuevamente tuve que pasar la enorme
vergüenza de ir a comprar otras pantaletitas, le compre cuatro, una tipo bikini
negra, pequeñita totalmente transparente, dos tangas de colores rojo y amarillo
iguales a las que le regale a Isabel, y una pantaletas tipo convencional de
talle bajo, es decir que llegan mas abajo del ombligo, totalmente transparentes
de color nude o color carne. Una vez en casa hice el mismo procedimiento que con
las de Isabel frotándolas en mi miembro, esta vez no le quite las etiquetas, ya
que se me ocurrió regalarle unas pantaletitas que le había robado a la hermana
de una amigo y que estaban prácticamente nuevas, me imagino que solo se la había
puesto una o tal vez dos veces, era una tanguita azul eléctrico transparentes
con destellos brillantes plateados, me excitaba pensar que estas pantaletitas
adquirirían mayor carga sensual al haber estado cubriendo las partes mas intimas
de dos mujeres distintas, así que le puse una de las etiquetas que había
guardado de las pantaletas que le regale a Isabel tratando de que pasaran por
nuevas. Ahora la duda era como darle esas cinco joyas del erotismo sin ser muy
obvio en mis intensiones.



Después de dos días de pensarlo, me fui por lo más sencillo
que se me ocurrió, le dije a mi hermana Mary que la bolsa con tan exquisitas
prendas me la había encontrado en el asiento trasero de un taxi que esa mañana
había tomado y la baje como si fuese mía, pero tomando en cuenta la clase de
prendas que eran se las regalaba y que ojalá le gustaran. Mary abrió la bolsa y
luego de examinar la lencería que en ella se encontraba, manifestó de inmediato
su aceptación y jubilosa la llevó a su recamara a probarse la ropa intima que
con tanta excitación le había regalado, minutos después salió diciéndome que le
habían quedado justo a su medida, independientemente que eran unitalla.



Al día siguiente "estreno" justamente las pantaletitas azules
que alguna vez fueron de la hermana de mi amigo, por cierto que recupere las
etiquetas ya que pensaba reciclarlas en su momento al darle algunas pantaletas
de las vecinas o mis novias que pudieran pasar como nuevas.



En los días subsecuentes siguió estrenando las demás
pantaletitas que le obsequie, y yo usándolas al día siguiente, el fin de semana
fue de compras y claro se compro tres tanguitas más, tan sensuales como las que
usaba la "señorita Lucina", con lo que me anote otro éxito al inducirla a usar
lencería mas atrevida que la que ya usaba. Nunca ha dejado de asombrarme como
puede caber su rico cuerpo en tan diminutas pantaletitas.



Así pasaron los meses hasta que sucedió algo extremadamente
excitante que ya les narraré en mi próximo relato y que seguramente publicaré en
el tema de Amor Filial.



C O N T I N U A R À...



CARLOX



Sus comentarios y sugerencias favor de mandarlas a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 1
Media de votos: 10.00


Si te gusta la web pulsa +1 y me gusta






Relato: Las pantaletas de María
Leida: 1423veces
Tiempo de lectura: 14minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato







Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados



























Confeciones eroticas como converti en la putita de el amigo de papayamirta xxxRelatos porno amor filial y tambien me cogi a mi hermana 4 bdlol.rurelatos de castracion penes xxxRelatos porno amor filial mis memorias (2) bdlol.ruRelatos porno amor filial mi hijo adoptivo bdlol.ruRelatos porno de amor filial hijo pubertorelatos eróticasPorno relato mi sobrinita lilianita jorange.rume agarra las nalgas mi hijorelatos bisexualeste me hicieron en mis partes intimas me gusto ,relatosPorno relato el padrastro de mi amiga 2 bdlol.ruRelatos porno amor filial de buelta en la finca bdlol.ruRelatos con yumbinarelatopornos ancianitos follando con su nietecitarelatos me tome unos tragos con tres de mis tias y terminamos follandoanita site:parma-build.rurelatos porno diario de sakura 1relato erotico mi novia confiesa que hace oral en secundariarelatos de zoolofilia extremoscuando pequeñas yo y mi amiga lo hicimos con mi almohada relato eroticocojimo con mi esposa regresando de una fiestadesde que me case me transforme en putitaRelatos porno amor filial mi hija de 11 bdlol.rurelato emputecida en el restauranteRelatos porno amor filial mi vida de soltero 3 bdlol.ruRelatos porno amor filial descubri a mi hija bdlol.rurelato erotico carta insestuosa a mi madreMi tio solito relato erothicorelatos eroticos gemidos su amiguita miraba de reojorelatos calientes carajitas de primariarelato erotico incesto hija shortsito lycraCOJIENDO A MIS VECINITAS CURIOSAS!!!!!!!!!peinadoras sensuales y cachondasNo soy tan puta site:parma-build.rusexo relato jugando con mi pequenarelatos gay padre e hijogoogle.comRelatos porno amor filial mi vida de soltero bdlol.ruRelatos eroticos (aprendiendo a manejar)Relato le puse los cuernos con 5 en un dia por golpearmerelatos porno 10 cochinaditasRelatos porno amor filial mi amigo mis sobrinas y yo bdlol.ruJUGANDO site:parma-build.ruRelatos porno amor filial de buelta a la finca parma build.rume agarra las nalgas mi hijoRelatos porno amor filial papa soltero bdlol.rula primeravez que hagoel amorconmisuegraRelato de zoofilia mi primo cogiendo ami gallinarelato nina 9 penetrada anal vaginalrelatos gay padre e hijoRelatos porno de amor filial hijo mío sólo míorelatos eroticos esposa y yo cuidando sobrinasPorno relato mi linda esposa 1 jorange.rurelató duchando a mi pequeña sobrinaiglesia site:parma-build.rupadre site:parma-build.rutodo relato porno a mi sobrinito de 7 le gusta por el culitomi papito me da la lechita de su vergota relatos de incesto no consentidosbdlol.ru nenitaRelatos porno de amor filial en la cabañaleer historias de porno exitantealeer historias de porno exitanteanenita site:parma-build.ruRelatos porno de amor filial mi hijo me alteraRelatosxxx le vi chupetones a mi mujer en las tetasRelatos porno amor filial el despertar del placer con mi pequeña hija 2 bdlol.rume gusta marturbar mi anorelato forzando hijastras y chicorelatos eroticos yo creía que si la aguantaría/relato25979_Mientras-Dormia.htmlrelatoseroticos.com gordito del tercero Arelato nuemro 9 del abuelito aprovechadoamor filial nueras calientes para leerbdlol.ru nenitarelato remplazando al mi hermana en la cama con mi cuñadome bajaron el Blumer relatoPorno relato insesto puro jorange.rurelatos porno le dise el marido sólo que te preñe no tengas orgasmos"relatos gay padre e hijo"relatos besame el clitorisHistorias reales de incestosRelatos porno amor filial una mañana de buen sexo bdlol.ruRelatos porno descubri a mi hija diana bdlol.ruNieto gay y su abuelosexoeroticomely de nuevo misrelatosporno